A los dos días recibí, por fin, una respuesta que decía estas únicas palabras "Tengo miedo de hacerte mucho mal.". Le contesté en el mismo instante: "No me importa lo que puedas hacerme. Si no pudiera amarte, me moriría. Cada segundo que paso sin verte es una interminable tortura."
No hay comentarios:
Publicar un comentario